Blog deMaría Victoria

Dietista-Nutricionista

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La educación nutricional es básica para lograr hábitos saludables.

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Paso a Paso hacia una VIDA SALUDABLE

lunes, 26 de octubre de 2020

10 PASOS PARA CAMBIAR TU VIDA

¡La guía para llevar un estilo de vida saludable definitivamente!

Queremos ayudarte a reeducar tus hábitos alimenticios para que mantengas tu silueta para siempre, además de ayudarte a retrasar el envejecimiento, mejorar tu piel, pelo, uñas, celulitis, eliminar algún pequeño cúmulo de grasa,... ¡en definitiva a que te veas mejor delante del espejo!

CAMBIO 1: BEBER MÁS AGUA

El agua es esencial para tu organismo. Habrás oído en mil ocasiones que debes beber al menos 2 litros de agua y, así es.

El agua nos ayuda a limpiar nuestro organismo de toxinas y residuos, mejora nuestra energía, nos ayuda a tener una piel bonita, a retrasar el envejecimiento, en definitiva, nos mantiene sanos en el día a día.

Te aconsejo que busques la manera que más te guste, infusiones, agua, frutas, etc. Por supuesto, comer verduras a lo largo del día también ayuda a hidratar tu cuerpo.

CAMBIO 2: COMER MÁS FRUTA

Las frutas, un alimento rejuvenecedor, reparador celular, energético, nutritivo y quema grasa, es uno de los alimentos que más provecho tiene en el cuerpo.

Se consumen desde hace miles de años y por eso, nuestro cuerpo está diseñado para comer fruta y digerirla correctamente.

Las frutas están formadas principalmente de agua y fructosa (azúcar naturalmente presente), además de contener aminoácidos, enzimas, minerales, fibra, vitaminas y aceites vegetales.

La fructosa es el azúcar por excelencia para nutrir el cerebro y el páncreas y no causa fermentación si se combina correctamente. Por ello, debes conocer bien las frutas y cómo se clasifican, para combinarlas bien entre ellas.

A pesar de ser un alimento de fácil digestión y extraordinariamente nutritivo, no siempre es apreciado o acogido, quizá porque se desconoce cómo consumirlo de forma apropiada, algo que es necesario saber para aprovecharlas al máximo y para que no interfieran en la digestión de otros alimentos como, por ejemplo, de lácteos, cereales o carnes.

Lo ideal para aprovechar al máximo las cualidades de las frutas es comerlas solas y con el estómago vacío, porque la mayoría se digieren en 30 minutos, a excepción del plátano que tarda más. 

Frutas y su correcta combinación:

Dulces: plátano, melocotón, higo, uva, sandía, melón, granada, cereza, albaricoque, chirimoya.

Semidulces: mango, manzana, papaya, pera y uvas rojas.

Semiácidas: ciruela, kiwi, níspero, uvas verdes.

Acidas: fresa, limón, mora, frambuesa, arándano, piña, pomelo, mandarina, naranja y lima.

Lo ideal es mezclar las frutas Acidas con ácidas y semiácidas y las frutas Dulces con dulces y semidulces, y no mezclar más de tres frutas diferentes a la vez.

CAMBIO 3: ELIMINAR EL AZÚCAR

El azúcar hay que eliminarlo de nuestra alimentación. Puede debilitar el sistema inmunológico, debilitar las defensas, destruir el equilibrio de los minerales del cuerpo, provocar ansiedad e irritabilidad, aumento del colesterol y sirve como alimento de las células cancerígenas. Puede provocar problemas de visión, gastrointestinales, envejecimiento prematuro, aumento de peso, problemas bucodentales entre otros muchos más.

Por eso, te recomiendo sustituirlo por: miel cruda o estevia natural.

Además debemos leer la lista de ingredientes de los productos que compremos para evitar el azúcar que viene camuflado en los alimentos con otros nombres como: sucrelosa, fructosa, sacarosa, dextrosa, maltosa,...

Por ello, debemos huir de productos light o sin azúcares añadidos y optar por la versión similar más natural o parecida a su estado original.

CAMBIO 4: COMER MÁS VERDURAS

Comer verduras es ganar salud. Los expertos en nutrición recomiendan tomar 2 raciones de verduras al día. Nos aportan minerales y vitaminas, poseen una gran proporción de agua y de fibra, lo que nos proporciona saciedad y disminuye la sensación de hambre.

Contiene antioxidantes y Vitamina C que nos protege frente a ciertas enfermedades cardiovasculares y relacionadas con la degeneración del sistema nervioso.

Su alto contenido en potasio nos ayuda a eliminar el exceso de líquidos y su bajo contenido en grasas favorece la pérdida de peso y regula el colesterol y los triglicéridos en sangre.

Mi recomendación incluye: una buena ración de verduras en tu comida y cena cada día. Hay muchísimas formas de prepararlas: puré, al vapor, cocidas, horno, plancha, parrilla,... ¡dales color a tus platos!

CAMBIO 5: ELIMINAR FRITURAS

El consumo de alimentos fritos no es saludable y puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.

Los alimentos sumergidos en aceite contienen grasas saturadas que incrementan el riesgo de enfermedad cardíaca coronaria, lo que puede conducir a coágulos sanguíneos, paro cardíaco y accidente cerebro vascular. Existe riesgo de diabetes. Provocan aumento de peso, cálculos biliares y acumulación de grasa en las arterias.

Te recomiendo que evites los restaurantes de comida rápida y pruebes otros métodos de cocción más saludables: horno, vapor, plancha, parrilla,...

En mi plan de alimentación encontrarás muchísimas recetas de comida rápida saludable ¡haz el cambio!

CAMBIO 6: ELIMINAR LAS HARINAS REFINADAS

La harina blanca refinada se obtiene a partir de un proceso por el cual se saca la semilla y la cáscara de los granos para molerlos, pero así el cereal pierde la fibra, el hierro y muchas vitaminas.

Por eso, quien consume productos con este tipo de harina "en exceso" puede engordar debido a su alto índice glucémico.

La harina integral conserva todos los nutrientes y propiedades porque se obtiene del grano entero. Los panes o cereales integrales aportan Vitamina E, fibra y minerales como potasio, magnesio, hierro y zinc. Os recomiendo consumir arroz, pasta y panes de harinas integrales (trigo integral, centeno, espelta, trigo sarraceno, cebada, kamut,...) y avena.

CAMBIO 7: ELIMINAR LA SAL REFINADA

Hay que hacer un cierto esfuerzo para comprender por qué algo tan saludable como la sal, se ha convertido en nuestro tóxico diario. En los últimos años, se ha divulgado ampliamente el daño que causa la sal, en virtud de que aumenta la presión arterial, produce celulitis, artritis reumatoide, cálculos renales, entre otras dolencias.

Sin embargo, lo que nos perjudica y nos genera tantos desequilibrios internos, es la sal de mesa o refinada.

La composición de la sal marina es mucho menos nociva para tu organismo ya que contiene oligoelementos necesarios para su correcto funcionamiento diario, pero, sin duda alguna, yo soy partidaria de la sal rosa del Himalaya, mucho más pura, alcalinizante y completa en cuanto a beneficios para ti y tu salud.

CAMBIO 8: ELIMINAR CARNES PROCESADAS

Los datos publicados en la OMS son claros y directos: por cada 50 gramos que tomes diariamente de carne procesada, te aumentan un 18% las posibilidades de sufrir un cáncer colorrectal a lo largo de tu vida.

Ejemplos de carnes procesadas: salchichas frankfurt, carne picada envasada, embutido, carne en lata y las preparaciones y salsas a base de carne.

Te aconsejo que comas carne en su estado más natural posible o, que al menos, selecciones alimentos que contengan más del 80% de carne en su composición total. Y no consumir más de una ración de carne roja a la semana.

CAMBIO 9: LÁCTEOS Y DERIVADOS

La leche de vaca es apta para las necesidades nutricionales de los terneros y ninguna otra especie, excepto la humana, toma leche después de la infancia. Y contiene aproximadamente, tres veces más proteínas que la leche humana y casi 50% más de grasa.

Después de los cuatro años de vida, la mayor parte de las personas desarrolla intolerancia a la lactosa.

Actualmente, diversos estudios afirman que la carga hormonal y antibiótica que encontramos en estos productos puede interactuar en nuestro organismo y alterar nuestro propio sistema hormonal, así como provocarnos una posible resistencia a los antibióticos.

Además, la leche de vaca es acidificante, por tanto, os aconsejo pasaros a la leche vegetal. Hay mil opciones en el mercado y cada vez mejores: de coco, avellana, almendra, arroz... Pruébalas y ¡quédate con tu favorita! Muy importante, que sea sin azúcares añadidos.

Y si prefieres seguir consumiendo lácteos de origen animal, intenta que sean de la versión más ECOLÓGICA.

CAMBIO 10: CAFÉ E INFUSIONES

¿El café es perjudicial o no? Pues buena pregunta, porque se han publicado estudios con información contradictoria.

Hay algunos beneficios del café: aumenta el metabolismo y te ayuda a la pérdida de peso.

PERO... si eres de los de 6 cafés al día, te aconsejo que disminuyas la cantidad a 2 tazas y sustituyas el resto por infusiones como el té blanco, verde o rojo que también nos ayudan a perder peso y, especialmente los dos primeros, nos aportan muchísimos antioxidantes que luchan contra los radicales libres y retrasan el envejecimiento.

Apúntate a nuestro Plan de alimentación saludable y empieza a disfrutar comiendo.

Para más información: Pide cita en mi página web o llama por teléfono al 687748377.