Blog deMaría Victoria

Dietista-Nutricionista

La educación nutricional es básica para lograr hábitos saludables.

Alimentos para potenciar el sistema inmunitario este invierno

miércoles, 25 de noviembre de 2020


Se acerca la temporada de resfriados y gripe y, con la pandemia mundial aún dando coletazos, nuestro sistema inmunitario es algo de lo que tenemos que ser más conscientes que nunca. No existe una píldora mágica para la gripe (todavía), por lo que cuidarnos bien debe ser una prioridad este invierno. Afortunadamente, podemos hacerlo mientras disfrutamos de alimentos cálidos, reconfortantes y de temporada que contienen grandes dosis de sabor junto con propiedades que estimulan el sistema inmunitario.

Por supuesto, nuestro sistema inmunitario ya hace un trabajo espectacular para mantenernos sanos, pero, si bien no existe ninguna receta mágica para aumentar nuestra inmunidad, comer alimentos nutritivos puede ser de gran ayuda para mantenernos sanos. 

¿De qué alimentos debemos abastecernos esta temporada, cuáles son sus beneficios y cómo incorporarlos a la dieta para estar sanos este invierno?

KÉFIR PARA TODOS

La capacidad de nuestros cuerpos para luchar contra las infecciones bacterianas podría depender de lo sanas que estén nuestras bacterias intestinales y una manera excelente de ayudar a la colonia de bacterias sanas que combaten las infecciones de nuestro intestino es consumir alimentos fermentados que contengan probióticos, las bacterias "buenas" que pueden estimular tu sistema inmunitario.

El kéfir es un alimento probiótico que contiene muchos compuestos bioactivos, incluyendo hasta 30 cepas de bacterias buenas que interactúan con la leche para hacer una bebida ligeramente fermentada que incluso las personas intolerantes a la lactosa pueden beber. Contiene altos niveles de vitamina B12, calcio, magnesio, vitamina K2, que mejoran la resistencia de los huesos y biotina y folato, que ayudan a poner en marcha el sistema inmunológico y proteger las células. 

Puedes disfrutarlo como si fuera un yogur, añadiéndole unos frutos secos como almuerzo o merienda. O después de una comida. 

¡Cualquier momento es ideal para una dosis de inmunidad!

UNA BUENA DOSIS DE BAYAS

Las bayas son una fuente inagotable de antioxidantes: 

La baya del saúco es una baya pequeña de color púrpura oscuro, del mismo árbol que la flor de saúco que florece en verano. Las bayas son muy ricas en antioxidantes y se han utilizado durante miles de años con fines medicinales para tratar y prevenir los síntomas del resfriado y la gripe.

La baya del saúco se puede tomar de forma concentrada como tintura, que se llama así cuando se obtienen los extractos líquidos de los principios activos de partes de una planta. Su fruta se puede usar en pasteles o en ricas mermeladas para untar sobre pan. Es una manera deliciosa de potenciar el sistema inmunitario en una fría mañana de invierno.

La otra baya que debes probar es la baya açai. También tiene un alto contenido en antioxidantes y está repleta de nutrientes llamados antocianinas que ayudan al cuerpo a combatir infecciones. Congeladas o en polvo: saben estupendas en un tazón de avena caliente, un batido matutino o mezcladas con un plátano congelado para hacer una crema de postre rica en nutrientes.

Date un capricho con este Bowl de açai, receta que he publicado en mi página web y puedes acceder a ella para prepararla en casa.

VERDURAS AL PODER

En este momento del año, las zanahorias están de temporada. Son muy versátiles: puedes rallarlas crudas en ensaladas, saltearlas o asarlas. Las zanahorias son ricas en betacaroteno, un potente antioxidante y ricas en vitamina C, que ayuda a tener un sistema inmunitario sano, y vitamina K1, que ayuda a la cicatrización de heridas y a tener huesos sanos.

Saborea las zanahorias con este delicioso Dip de Zanahoria, puedes encontrar la receta en mi página web.

La coliflor también es otra gran verdura otoñal. Cuando se combina con especias como el comino y las semillas de cilantro, y una pizca de escamas de chile, la coliflor es una excelente base para un curry. Es rica en fibra, que es clave para la salud digestiva, y también está llena de nutrientes. Es una buena fuente de colina, fundamental para la síntesis de ADN en nuestras células.

HORA DEL TÉ

¿Hay algo mejor que una buena taza de té caliente en un día frío de otoño? Una taza de té puede ayudar a mantener a raya los resfriados de temporada. Todas las variedades de té tienen un alto contenido de polifenoles y antioxidantes, que combaten las enfermedades: la infusión no solo te hará entrar en calor, sino que también ayudará a tu sistema inmunitario.

UN TOQUE DE SABOR

El ajo y el jengibre son unos potentes protectores que es bueno tener en la despensa en todo momento. El ajo se ha utilizado durante miles de años por sus propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. Estos beneficios desaparecen cuando se toman en forma de polvo o suplemento, ¡así que tienes que usar los ingredientes de verdad! Afortunadamente, puedes echar ajo a casi cualquier plato salado y mejorará el sabor al instante.

El jengibre tiene muy buen efecto cuando se trata de proteger contra enfermedades. Además de antioxidantes, contiene compuestos bioactivos como el gingerol, responsable de muchas de las propiedades medicinales de esta raíz picante. El gingerol tiene importantes propiedades antiinflamatorias y puede combatir las bacterias. El jengibre también es una muy buena herramienta para tratar las náuseas, reducir el colesterol, aliviar la indigestión y reducir los niveles de azúcar en sangre: es todo un superalimento. ¡Añádelo a cualquier infusión!

LOS HIGOS ESTÁN DE MODA

Los higos son increíblemente versátiles, puedes añadirlos a una ensalada, una macedonia o hacer mermelada casera. Debido a su dulzura, los higos son ideales para alguien a quien le guste el dulce. Ricos en minerales, los higos también contienen potasio y magnesio. El potasio puede ayudar a equilibrar la retención de agua, mientras que el magnesio ayuda a conciliar el sueño. Los higos también son excelentes para la salud digestiva y ayudan a las personas que tienen una digestión lenta.